La ubicación es bastante accesible, con una entrada accesible para sillas de ruedas. Sin embargo, la experiencia de los visitantes a menudo se ve empañada por el personal de seguridad poco útil. Muchos clientes se han quejado de haber sido tratados de manera grosera o de haber tenido que esperar al sol fuera cuando hay aire acondicionado disponible. Por otro lado, el personal de la oficina en sí suele ser amable y eficiente. En algunos casos, los visitantes han informado haber sido tratados mal por el personal administrativo, y un cliente fue llamado "tonta" (tonta) por un miembro del personal. No obstante, la ubicación todavía se recomienda por su conveniencia y rapidez. Es gratuito solicitar una tarjeta juvenil y el proceso suele tardar menos de 10 minutos. Los visitantes a menudo se ven entrar y salir de la ubicación con una sonrisa en el rostro, habiendo recibido su tarjeta. Parece que una revisión completa del equipo de seguridad podría ser necesaria para garantizar una experiencia más agradable para los clientes.