Este museo es un gran lugar para pasar una tarde con los niños. Es perfecto para los niños ya que pueden aprender y divertirse al mismo tiempo. La ubicación es bastante accesible, incluso para las personas con problemas de movilidad, con una entrada accesible en silla de ruedas. Desafortunadamente, no hay un baño accesible en silla de ruedas, lo que es un poco decepcionante. El museo en sí es bastante pequeño, pero ofrece mucho. Los expositores no son muy variados, lo que lo hace sentir un poco escaso. Sin embargo, la colaboración del museo de ciencias con la Sala de Ciencias de la Tierra y del Universo añade una capa interesante a la experiencia.