Este cementerio es una pieza única de la historia de Madrid, pero su mantenimiento y servicio al cliente dejan mucho que desear. El edificio es accesible para sillas de ruedas, pero algunas partes del cementerio son difíciles de navegar. El personal es amable, pero la experiencia general se ve empañada por los horarios limitados de funcionamiento, que no son adecuados para las personas que trabajan durante el día. El cementerio está abierto de 8am a 2pm, sin horas de la tarde, lo que es inconveniente para muchos visitantes. Esto ha provocado varias quejas sobre la falta de consideración para las personas que viven fuera de Madrid y tienen que planificar sus visitas con antelación. El cementerio tiene mucha historia y algunas lápidas antiguas hermosas, pero el mal mantenimiento y los horarios limitados son un gran inconveniente. El problema más significativo es la inflexibilidad del cementerio con sus horarios, que no se adapta a las necesidades de la mayoría de los visitantes.