Este restaurante mediterráneo es una excelente opción para aquellos que buscan probar algo nuevo. La atmósfera es cálida y acogedora, perfecta para una cena romántica o una noche casual con amigos. El servicio es amigable y atento, con personal dispuesto a ayudar con cualquier pregunta o solicitud.
La carta ofrece una amplia variedad de platos tradicionales persas, incluyendo kebabs, estofados y ensaladas. Las porciones son generosas y los sabores son ricos y auténticos. Sin embargo, algunos clientes han señalado que los precios son un poco altos, especialmente considerando las porciones relativamente pequeñas de arroz y verduras que acompañan algunos de los platos.
Un área de mejora es la calidad inconsistente de la comida. Mientras que algunos platos son excepcionales, otros han sido reportados como demasiado cocidos o carentes de sabor. También vale la pena señalar que el restaurante puede estar bastante concurrido, especialmente los fines de semana, por lo que es una buena idea hacer una reserva con anticipación.
En general, este restaurante es una excelente opción para aquellos que buscan probar la auténtica cocina persa. Con algunos ajustes en la carta y el servicio, podría fácilmente convertirse en un lugar de alta calificación en la ciudad.
El único problema importante que se ha reportado es el alto costo de algunos de los platos, con un cliente señalando que una comida para dos con bebidas y aperitivos salió a más de 90 euros. Sin embargo, esto parece ser un caso aislado, y la mayoría de los clientes informan que los precios son razonables para la calidad y cantidad de comida servida.