Este club deportivo tiene sus puntos fuertes y débiles. Las instalaciones están bien mantenidas, con buena visibilidad de los campos y un café grande y rápido. El personal es amable y útil. Sin embargo, algunos visitantes han informado que los baños y las duchas están sucios y necesitan mejorar.Un problema importante es el mal trato a los jugadores jóvenes, con algunos padres informando que el club ignora sus preocupaciones y tiene una actitud negativa hacia ellos.A pesar de esto, el club tiene una sólida reputación por ser un buen lugar para que los niños aprendan y desarrollen sus habilidades, con muchos padres felices que elogian a los entrenadores y el sentido de comunidad.La ubicación del club en la calle Riazor en Fuenlabrada es conveniente y accesible, con una entrada accesible para sillas de ruedas y aparcamiento.En general, este es un club deportivo decente con algunas áreas de mejora.