Esta escuela de baile es un gran lugar para aprender diferentes estilos de baile, incluido el pole dance. Los instructores son altamente calificados y apasionados por lo que hacen, y las clases están bien organizadas y divertidas. El ambiente es acogedor y motivador, y los estudiantes parecen disfrutar mucho. La escuela también es muy amigable con la comunidad LGBTQ+ y tiene un espacio seguro para personas transgénero. Un problema es que los suelos pueden volverse sucios, y la condición del equipo, como las barras y los colchones, es algo cuestionable.