Este centro de atención urgente tiene un horario de funcionamiento prolongado, 24 horas al día, 7 días a la semana, lo cual es un aspecto positivo. La instalación es accesible en silla de ruedas, lo que hace que sea fácil para las personas con problemas de movilidad acceder al centro. Sin embargo, los tiempos de espera largos y la falta de profesionalidad de algunos miembros del personal han sido problemas importantes para muchos pacientes. Un paciente tuvo que esperar más de 4 meses para recibir un diagnóstico y tratamiento, lo cual es inaceptable. Otro paciente tuvo que ser enviado a un hospital privado después de ser diagnosticado mal por el personal. La accesibilidad del centro y sus largas horas son eclipsadas por la calidad inconsistente de la atención y la falta de empatía de algunos miembros del personal.