Este restaurante es imprescindible para cualquier persona que busque cocina tradicional española. La taberna sirve una variedad de clásicos españoles y bocadillos de calamares, que son altamente recomendados. La comida es de buena calidad, aunque algunos clientes han mencionado que la calidad ha disminuido en los últimos años. Los precios son razonables, con la mayoría de las comidas en el rango de 10-20 euros.La atmósfera es animada y casual, con una mezcla de estudiantes universitarios, turistas y grupos de personas. El área de asientos está disponible, tanto en el interior como en el exterior, y el restaurante también ofrece servicio de mostrador. Algunos clientes han mencionado que el servicio puede ser lento y desamable, lo cual es un problema notable. Por otro lado, muchos revisores han elogiado el personal amable y atento. La ubicación es conveniente, con opciones de aparcamiento de pago disponibles cerca.En general, este restaurante es un gran lugar para visitar para una comida o snack casual, pero prepárense para un servicio potencialmente lento.