Esta ubicación comercial tiene varios problemas que necesitan ser abordados. Primero, la calidad general de la experiencia es muy baja, con muchos clientes expresando insatisfacción con la atmósfera, el comportamiento del personal y la vibra en general. El personal parece ser inconsistente, con algunos revisores describiéndolos como "maleducado" (grosero) y "chulesca" (arrogante), mientras que otros han tenido una experiencia más positiva con personal amigable. La política del club sobre los boletos gratis también es un problema importante, ya que varios revisores fueron denegados la entrada a pesar de tener boletos válidos. Esto ha llevado a una sensación de desconfianza y frustración entre los clientes. Además, algunos revisores han protestado por los precios altos, la falta de transparencia y la mala organización.La política LGBTQ+ del club también es una cuestión doblemente encarnada, ya que algunos revisores han apreciado el espacio seguro y la atmósfera acogedora, mientras que otros se han sentido incómodos o sin acogida debido a la presencia de guardias de seguridad agresivos. Las características del club, como los inodoros de género neutral y la atmósfera LGBTQ+ amigable, son un aspecto positivo, pero no son suficientes para superar los numerosos problemas con la empresa.La calificación de fuentes terceras es de 3.9, lo que sugiere que algunas personas han tenido una mejor experiencia que otras. Sin embargo, la mayoría abrumadora de las reseñas pintan un cuadro de una empresa que lucha para proporcionar una buena experiencia consistente para sus clientes.