Este restaurante es un pequeño y tranquilo lugar dentro de un mercado, perfecto para un plato casual y relajante. La calidad de la comida es buena, con una variedad de opciones, incluyendo sushi, ramen y opciones veganas. El precio es razonable, con la mayoría de los platos cayendo en el rango de €10-20. Las dueñas son mujeres propietarias y se identifican como amigas LGBTQ+, lo cual es un punto a favor para aquellos que buscan una experiencia culinaria inclusiva. Uno de los destinos de este restaurante es su capacidad para adaptarse a diferentes gustos y necesidades dietéticas, con opciones para bocadillos rápidos, postres y comidas saludables. El servicio es amigable y atento, con un enfoque en hacer que los clientes se sientan bienvenidos. Sin embargo, uno de los inconvenientes es el espacio de asiento limitado, que puede hacer que se sienta abarrotado en días de mucha afluencia. En general, este restaurante es una gran opción para aquellos que buscan una experiencia culinaria deliciosa y acogedora.