Este restaurante se ha convertido en un destino obligatorio para entusiastas de poke en Madrid. La comida es consistente y excelente, con ingredientes frescos y porciones generosas. El personal es amable y acogedor, lo que hace que los visitantes se sientan en casa. El ambiente es de moda y acogedor, con una terraza amplia con vistas al Río. Aunque algunos comensales han señalado que la arroz de sushi podría mejorar, la calidad general de los platos es impresionante. El precio es muy razonable, con la mayoría de las comidas cayendo dentro de la franja de €10-20. Las innovadoras ofertas de menú y amplias opciones para restricciones dietéticas (incluyendo opciones veganas y vegetarianas) convierten a este restaurante en un destacado en la zona. Sin embargo, se ha informado un problema con las horas de apertura inconsistentes, lo que puede ser frustrante para los visitantes que llegan a encontrar el restaurante cerrado. A pesar de esto, el alto puntuación del restaurante es merecida, y está destinado a gustar incluso a los comedores más exigentes