Esta ubicación comercial ha sido decepcionante de muchas maneras. El manejo de la propiedad parece estar faltando, ya que las recientes reseñas indican que los apartamentos se entregaron a los inquilinos sin ni siquiera un control de calidad básico. Las construcciones nuevas deberían tener un cierto nivel de calidad, pero las de esta ubicación están llenas de defectos serios, mostrando un descuido completo por parte de la empresa responsable.Los suelos están dañados de manera visible, con burbujas de aire que elevan el laminado en el salón y la habitación de la cama. Los manijos de las puertas se quedan atascados, atrapando a las personas adentro, y cuando llega un técnico, culpan al inquilino en lugar de reconocer la obvia mala calidad del material. Las tuberías tienen fugas tan significativas que causan daños por agua en el piso inferior cada vez que alguien se ducha. El ascensor se rompe con frecuencia, la puerta de entrada apenas cierra y la entrada al edificio sigue en construcción, permitiendo que cualquiera entre libremente.Además, el sistema de drenaje en el barrio es un desastre: las tuberías de la acera no se inclinan, y cuando llueve, se forma una charca que hace que el paseo sea imposible. No es normal que las nuevas casas tengan problemas estructurales y de mantenimiento. Esta empresa parece priorizar la recolección de la renta mensual sin ofrecer nada a cambio, ni siquiera la dignidad básica o la habitabilidad. Estos nuevos apartamentos están en peores condiciones que algunas casas de 60 años. No es aceptable alquilarlos a personas que confían en que se mudarán bajo condiciones mínimas. Esta situación merece una queja formal.La empresa debe ser investigada y sancionada por permitir que las personas vivan en estas condiciones. Esto no es solo una mala gestión; es una falta de responsabilidad social. Una casa de 60 años está en mejor estado que estos "nuevos" apartamentos. Es verdaderamente vergonzoso.