Esta granja es un gran lugar para visitar, especialmente con niños. Es una experiencia única poder elegir tus propios frutos y verduras, y el personal es muy amable y útil. La granja está bien mantenida y limpia, con una buena variedad de productos para elegir. La calidad de los productos es en general buena, aunque algunos de los frutos y verduras pueden ser un poco sobrevalorados. El compromiso de la granja con la agricultura ecológica es admirable, y es genial ver cómo promueven la agricultura sostenible. Sin embargo, hay un problema que necesita ser abordado: la política de obligar a los clientes a comprar una cantidad mínima de productos, aunque no los necesiten, no es muy acogedora y puede ser un poco injusta.El ambiente de la granja es agradable y relajante, con una buena selección de productos para comprar además de las opciones de elegir tus propios productos. El personal es experto y feliz de responder preguntas y ofrecer consejos. Las características de accesibilidad de la granja, como los aseos y la entrada accesibles en silla de ruedas, también son un plus. En general, esta granja es un gran lugar para visitar, pero podría beneficiarse de un poco más de flexibilidad en sus políticas de precios y de compra.