Este restaurante VIPS en Madrid tiene una buena puntuación general, pero algunos problemas surgen en términos de calidad. Los precios son moderados, y el restaurante intenta ser innovador, pero puede mejorar.Uno de los principales problemas es que el restaurante a menudo se queda sin aire acondicionado, lo que puede hacer que sea incómodo para los clientes. Esto fue informado por varios revisores que tuvieron que irse antes de terminar su comida debido al calor. El personal ha estado al tanto de este problema durante casi una semana, lo cual es inaceptable para un restaurante.A pesar de esto, el restaurante ha recibido muchas reseñas positivas. El personal es amable y atento, especialmente Luisa, Tamara y Hani, quienes han sido elogiados por su excelente servicio. La comida también es un destacado, ya que muchos revisores disfrutaron de sus comidas y recomendaron el restaurante.Sin embargo, se han presentado algunas quejas sobre la calidad de la comida, con un revisor que describió un pollo asado como "amargo y seco". Esto es una preocupación, ya que sugiere que el restaurante puede no estar prestando suficiente atención a la calidad de sus ingredientes.En general, si bien VIPS tiene algunos problemas para resolver, es una buena opción para aquellos que buscan una comida informal en un ambiente familiar. Con algunas mejoras en su control de calidad y aire acondicionado, tiene el potencial de convertirse en una excelente elección para los clientes.