Este pabellón de arte en la Plaza Conde de Barajas es un lugar genial para visitar para los aficionados al arte. El entorno al aire libre añade un toque único a la experiencia. El dueño muestra pinturas de lugares emblemáticos de Madrid, que son agradables de ver y bien ejecutados. La calidad de la obra de arte es buena, pero no es excepcional. El precio es razonable y muy asequible, teniendo en cuenta la talento y el esfuerzo que se invierte en cada pieza. Las horas de funcionamiento del pabellón, de 10am a 3pm los domingos, pueden no ser muy convenientes para todos. En general, es un buen lugar para pasar una mañana del domingo, y el entusiasmo del dueño por su trabajo es contagioso.