El lugar es un hito histórico con una rica historia, que se remonta a 1881. Fue construido como un edificio neoclásico y ha sido restaurado a su antigua gloria. La arquitectura es impresionante, con una mezcla de elementos neorrenacentistas e industriales. El interior es espacioso y bien iluminado, lo que lo hace un espacio ideal para exposiciones de arte contemporáneo. El edificio también alberga el Palacio Velázquez, que es parte del Museo Reina Sofía.Desafortunadamente, parece que el lugar está actualmente en renovación y se espera que esté cerrado hasta 2026. A pesar de esto, los visitantes aún pueden apreciar el exterior del edificio y sus alrededores, que incluyen hermosos jardines y esculturas.El lugar es accesible para sillas de ruedas y tiene una atmósfera familiar. También es amigable con la comunidad LGBTQ+, lo que lo hace un espacio acogedor para todos los visitantes. El diseño neoclásico del edificio le da un toque único y elegante, lo que lo hace imprescindible para los entusiastas de la arquitectura.Algunos visitantes han mencionado que el edificio es una joya oculta y que las exposiciones temporales son imprescindibles. Sin embargo, otros han señalado que el edificio está actualmente en construcción y no está abierto al público.