Esta universidad es una institución pública decente con una buena reputación. Los medios son modernos y accesibles en silla de ruedas, lo que lo hace un lugar acogedor para estudiantes y visitantes. Sin embargo, la calidad de la educación puede variar, ya que algunos revisores mencionaron un personal docente inconsistente. Por otro lado, la cafetería ha recibido reseñas positivas por sus precios asequibles y buena comida. La universidad alberga varios eventos y actividades culturales, lo que es una gran manera para que los estudiantes se impliquen y aprendan fuera del aula. A pesar de algunas críticas negativas sobre la arquitectura del edificio, la significación histórica de la universidad y su ubicación en el campus de Complutense lo convierten en un lugar útico y interesante para estudiar. Un problema notable es la respuesta inconsistente del personal administrativo de la universidad, con algunos revisores que experimentaron tiempos de espera largos y dificultades para ponerse en contacto con ellos.