Este restaurante es un tesoro escondido en Alcalá de Henares. El ambiente general es acogedor y romántico, con un toque de tendencia que es perfecto para una noche fuera. La calidad de la comida es excelente, con un enfoque en la cocina italiana tradicional hecha con pasta fresca y manual. El precio es muy razonable, con la mayoría de los platos cayendo en el rango de €10-€20. La innovación del menú es impresionante, con una variedad de platos únicos que seguramente complacerán hasta los paladares más discernentes.Sin embargo, hay un problema que destacar - el restaurante puede ser un poco ruidoso en ocasiones, lo que no puede ser adecuado para todos.