Esta escuela de arte tiene tanto sus buenos como sus malos lados. El ambiente es tranquilo y agradable, y el edificio en sí es bastante hermoso, especialmente su arquitectura y jardines. Sin embargo, hay algunos problemas con la organización y la gestión. Algunos estudiantes han denunciado acoso, favoritismo y falta de respeto por parte de ciertos profesores. Además, hay quejas sobre la falta de recursos, como una cafetería y unas instalaciones deportivas adecuadas. En una nota positiva, algunos estudiantes han mencionado que los profesores son conocedores y apasionados por sus materias, y la escuela tiene una rica historia y significado cultural. La experiencia de los estudiantes puede variar mucho dependiendo del profesor y del curso que estén tomando. En general, esta escuela tiene potencial pero necesita mejorar en ciertas áreas.Desafortunadamente, no hay reseñas que mencionen algo positivo sobre la organización, el precio o la innovación.