Este hotel ofrece una gran experiencia de estancia con algunos problemas menores. La ubicación del hotel es perfecta para explorar Madrid a pie, y el bar en la azotea ofrece vistas panorámicas impresionantes de la ciudad. Las habitaciones del hotel son amplias y bien equipadas, y el personal es atento y amable, especialmente Arturo, que brinda un servicio excelente. El restaurante del hotel, Ático, es altamente recomendado por su cocina española refinada y su excepcional pastel de queso. Sin embargo, algunos huéspedes han reportado problemas para recibir visitantes, y un huésped fue informado de que no podía entrar al hotel para visitar a un amigo. El spa de bienestar del hotel no está disponible, lo que es una decepción para algunos huéspedes. En general, los puntos fuertes del hotel superan sus debilidades, y es una excelente opción para aquellos que buscan una estancia lujosa en Madrid.