Esta cafetería y panadería especializada ofrece una amplia variedad de productos de alta calidad. La atmósfera es minimalista y el servicio es muy bueno. El café es servido por baristas profesionales y los pasteles se hacen en casa. Los rollos de canela son un punto destacado, con sabores intensos pero no abrumadores. La panadería se encuentra en el corazón de Chueca, lo que la hace un lugar ideal para tomar un café o un pastel rápido.Sin embargo, algunos visitantes han mencionado que el espacio se siente un poco vacío y que hay una falta de opciones de asientos. Además, algunos pasteles han sido servidos tibios o rancios, lo que puede ser decepcionante. La panadería también cobra un euro extra por su café, que se utiliza para financiar nuevas cosechas de café a través de redes alternativas.Es importante destacar que la panadería está cerrada por reformas algunos días, lo que puede ser inconveniente para los clientes. Sin embargo, la panadería ha sido elogiada por su atmósfera LGBTQ+ amigable y su compromiso con la sostenibilidad.En general, esta panadería es un lugar ideal para los amantes del café y los pasteles, con una amplia variedad de productos de alta calidad y un servicio profesional. Sin embargo, podría beneficiarse de algunos ajustes para mejorar la experiencia del cliente.