Esta ubicación es un gran lugar para un dinner o almuerzo informal. El personal es muy amable y atento, especialmente Juan, Naomi y Alejandro, que fueron más allá para asegurarse de que nuestras necesidades fueran satisfechas. La comida es deliciosa, con muchas opciones para satisfacer diferentes gustos, incluyendo opciones veganas y sin gluten. El ambiente es acogedor y de moda, lo que lo hace un gran lugar para estar con amigos o familiares. Uno de los únicos inconvenientes es que los precios son un poco más altos de lo esperado, pero la calidad de la comida y el servicio la hace valer la pena. Además, la innovación del restaurante brilla en sus ofertas de menús creativos y en su ambiente acogedor. En general, esta ubicación es un lugar imprescindible para cualquier persona que busque una gran experiencia gastronómica en Madrid. Sin embargo, un problema que destacó fue el mal servicio experimentado por un revisor, quien mencionó haber recibido muy poca atención del personal y tener que esperar mucho tiempo por su comida. Esto fue un incidente aislado, pero es algo que el restaurante debe tomar en serio y trabajar en mejorar.