Este lugar parece ser una mezcla de todo. La experiencia general es decente, con un buen precio y innovación. Sin embargo, la calidad de los productos parece ser inconsistente. Algunos clientes han elogiado el sabor y la presentación de los pasteles, mientras que otros se han decepcionado con la falta de calidad. Los dueños parecen ser responsivos a la retroalimentación y disculpados cuando se cometen errores. Sin embargo, algunos clientes han informado problemas con la comunicación y la planificación, lo que puede ser frustrante. Un cliente tuvo una experiencia particularmente mala, en la que se le vendió un pastel que era significativamente diferente al que ordenó, y el dueño parecía no cooperar en la resolución del problema. Es importante destacar que los dueños parecen ser apasionados con su arte y valoran a sus clientes, pero pueden necesitar trabajar en la consistencia y la comunicación para satisfacer las expectativas de todos los clientes.