Este restaurante tiene un ambiente acogedor con detalles de madera y mesas al aire libre, lo que lo convierte en un lugar ideal para comer solo, cenar, almorzar y desayunar. Las tapas son caseras y deliciosas, con una variedad de opciones para elegir. Sin embargo, el servicio puede ser inconsistente, con algunos empleados siendo amables y acogedores, mientras que otros pueden ser hostiles o poco útiles. Los precios son razonables, con la mayoría de los platos cayendo en el rango de €10-€30. Algunos clientes han informado sentirse incómodos debido a las sillas altas difíciles de encontrar o el nivel de ruido demasiado alto.