Este acogedor restaurante de fusión asiática en el corazón de La Latina, Madrid, ofrece una mezcla única de cocina peruana y japonesa. El ambiente es acogedor y la atención personalizada te hace sentir en casa. La cocina presta atención a cada detalle, y se refleja en los deliciosos platos que sirven. El menú cuenta con varias opciones, incluidos famosos makis de acevichados, ceviches frescos, tiraditos únicos y irresistibles baos. No te olvides de probar sus postres, como alfajores o tarta de queso de maracuyá, y un refrescante pisco sour. El personal es amable y atento y se aseguran de que tengas todo lo que necesitas. Sin embargo, el nivel de ruido puede ser un poco alto, especialmente los fines de semana. A pesar de esto, es un gran lugar para disfrutar una comida con amigos o familia. La comida es fresca y sabrosa y las porciones son generosas. En general, es una gran experiencia culinaria, pero podría mejorarse con un poco más de atención al control de ruido.