Este restaurante es una visita obligatoria para los amantes de la comida que buscan una experiencia gastronómica única. En cuanto entras, te rodea un ambiente acogedor y moderno que es perfecto para una noche con amigos o una cena romántica. El personal es increíblemente atento y conocedor, tomándose el tiempo para explicar el menú y hacer recomendaciones. La comida es exquisita, con una mezcla perfecta de sabores asiáticos y españoles que te dejarán con ganas de más. Los platos destacados incluyen el takito salmón, la gyoza de rabo de toro y la tempura de langostinos. No te olvides de probar la lista de vinos, que cuenta con una selección cuidadosamente seleccionada de vinos que se maridan perfectamente con los platos.El restaurante tiene un menú pequeño pero reflexivo que cambia estacionalmente, lo que mantiene las cosas frescas y emocionantes para los visitantes que regresan. Aunque los precios pueden ser un poco altos para algunos, la calidad y el tamaño de las porciones más que compensan.Un posible inconveniente a tener en cuenta es el pequeño tamaño del restaurante, que puede hacer que se sienta un poco abarrotado en ocasiones. Sin embargo, esto solo añade al ambiente acogedor e íntimo, y el personal hace un trabajo excelente de gestionar el espacio para asegurarse de que cada invitado se sienta bienvenido y bien cuidado.