Esta taberna es un lugar maravilloso para relajarse y disfrutar de una deliciosa comida española con un toque. El ambiente es de moda y acogedor, lo que lo hace perfecto para una cena informal con amigos o familiares. El personal es muy amable y atento, especialmente Adrián, que ofrece un excelente servicio. La comida es una experiencia culinaria, con platos como tomate con burrata, pimientos de piquillo con rabo de toro y croquetas que son absolutamente must-try. La lista de vinos es impresionante, y el vermú es un must-try a 3,70 euros. Sin embargo, es importante tener en cuenta que las porciones pueden ser un poco caras para la cantidad servida. En general, es un gran lugar para pasar una noche relajante, pero asegúrese de reservar una mesa dentro ya que el asiento al aire libre puede estar demasiado caliente en verano y demasiado frío en invierno.