Esta escuela de surf ha sido una gran experiencia para muchos visitantes. El personal es profesional y amigable, brindando un servicio excelente desde el momento en que llegas. La ubicación es perfecta, justo enfrente de la playa, lo que facilita tomar un café y dirigirse directamente a las olas. El personal es conocedor y te ayudará a elegir el equipo adecuado y brindará consejos sobre cómo aprovechar al máximo tu experiencia de surf. Algunos visitantes han mencionado que el personal es muy útil y ha ido más allá de simplemente enseñarles a surfear, también sugiriendo restaurantes locales y ayudándoles a encontrar su camino.Sin embargo, ha habido algunos casos de maltrato por parte de uno de los monitores, que fue percibido como superior y hizo que algunos visitantes se sintieran incómodos. Vale la pena señalar que esta no es una experiencia común y el personal ha sido elogiado por su amabilidad y profesionalismo.La cafetería en el lugar ha sido descrita como excelente, con deliciosos cheesecakes y una atmósfera relajada. Los precios son competitivos y el personal te ayudará con cualquier consulta o inquietud que tengas.En general, esta escuela de surf parece ser una excelente opción para cualquier persona que busque aprender a surfear o mejorar sus habilidades, con una excelente ubicación, servicio excelente y una atmósfera divertida.