Esta ubicación es un lugar vibrante para aquellos que aman la música y la danza de los 70-90. El ambiente íntimo hace que los clientes se sientan acogidos y a gusto, permitiéndoles sumergirse completamente en la experiencia del bar tematizada en la nostalgia. El personal es acogedor y amigable, creando un ambiente seguro e incluyente para todos, especialmente para la comunidad LGBTQ+. Una posible desventaja es que el bar puede estar muy concurrido, y la situación del estacionamiento puede ser un poco desafiante.La selección de música es diversa y bien curada, cubriendo una gama de géneros desde el español hasta los éxitos internacionales. La carta del bar ofrece una variedad de bebidas, incluyendo vino, cerveza y cócteles, así como algunas opciones de comida sabrosas. El personal es atento y conocedor, feliz de recomendar sus bebidas favoritas y compartir historias sobre la música. El bar tiene un ambiente animado, con clientes bailando y cantando junto a sus temas favoritos.Un aspecto que podría mejorar es la disponibilidad de asientos, ya que el bar puede estar muy concurrido y el área de asientos es relativamente pequeña. Sin embargo, esto no resta nada al overall experience, y los clientes suelen estar felices de permanecer de pie y bailar. En general, esta ubicación es un must-visit para cualquiera que ame la música, la danza y un ambiente divertido y animado.