Este restaurante de sushi es una opción decente para aquellos que buscan un sabor de la cocina japonesa internacional en Madrid. Aunque la calidad de la comida ha sido inconsistente, con algunos críticos experimentando sushi congelado, otros han elogiado la frescura y el sabor de los platos. La fijación de precios es razonable, especialmente considerando el sistema de pedidos único y la variedad de opciones disponibles.El servicio ha sido un punto destacado para muchos visitantes, con personal atento y amigable, particularmente David y Carlos, quienes han recibido menciones especiales por su excelente servicio. La atmósfera es moderna y acogedora, lo que la convierte en un lugar ideal tanto para ocasiones informales como especiales.Sin embargo, ha habido algunos problemas con la calidad de la comida, y algunos críticos han notado un declive en los estándares desde un cambio de propiedad. Además, algunos visitantes han experimentado largos tiempos de espera para la entrega y problemas con el embalaje.En general, este restaurante es una buena opción para aquellos que buscan una experiencia gastronómica única, pero es esencial ser consciente de los posibles problemas con la calidad de la comida y el servicio. También vale la pena destacar que el restaurante ha hecho esfuerzos para acomodar grupos diversos, incluyendo individuos LGBTQ+ y familias con niños.Un problema que destaca es la calidad inconsistente de la comida, con algunos críticos experimentando platos deficientes y otros elogian la frescura y el sabor. Es esencial que el restaurante aborde este problema y garantice que todos los platos cumplan con los estándares esperados.