Este lugar es un gran lugar para relajarse y disfrutar de algunos platos turcos y shisha. El ambiente es realmente bonito, con murales coloreados y accesorios elegantes. El personal es amable y atento, especialmente Andrés, que parece ser un empleado destacado. El plato es bastante bueno, con una variedad de opciones para elegir, pero algunos clientes han mencionado que los precios son un poco altos. El ambiente es relajado y acogedor, lo que lo hace un gran lugar para pasar el rato con amigos o familiares. El lugar también es amigable con la comunidad LGBTQ +, lo que es un toque bonito. Una cosa que tener en cuenta es que algunos clientes han mencionado que el menú y los precios no coinciden, lo que puede ser frustrante. En general, este lugar parece ser un gran lugar para disfrutar de una buena comida y shisha, pero ten en cuenta el problema potencial con el menù y los precios.