Este lugar es verdaderamente un refugio pacífico, donde uno puede conectar con Dios y la comunidad. La atmósfera acogedora es palpable y la comunidad de vida es un bonus. Los características de accesibilidad, como la entrada accesible en silla de ruedas, son un toque amable. La historia y la belleza del edificio son evidentes, con su construcción clásica y sus esculturas impresionantes.Sin embargo, hay algo que atrajo mi atención - parece que las horas de funcionamiento no están indicadas con claridad, lo que puede ser frustrante para los visitantes. Sería genial si pudieran proporcionar una mayor visibilidad o un mayor indicado de las horas, como otras parroquias hacen. A pesar de esto, la experiencia en general sigue siendo muy positiva.