Este restaurante es un gran lugar para probar la cocina tradicional asturiana y española del norte. El ambiente es de moda y acogedor, lo que lo convierte en un lugar perfecto para ambos comensales informales y grupos. El menú ofrece una amplia variedad de tapas, platos de cuchara y platos tradicionales de la región. El servicio es excelente, con personal atento y amable. El restaurante tiene una gran selección de vino, espirituosos y cerveza, y es un lugar excelente para probar sidra.Un problema menor con el restaurante es el nivel de ruido, que puede hacer que sea difícil tener una conversación sin levantar la voz. Sin embargo, esto es un problema menor y no se desvía del experiencia general.En general, le recomiendo este restaurante a cualquiera que esté buscando una experiencia gastronómica única y deliciosa. La comida es excelente, el servicio es de primera calidad y el ambiente es animado y acogedor. Con su gran selección de bebidas y personal atento, este restaurante es un lugar obligatorio para cualquiera que busque probar la cocina tradicional asturiana