Esta hermosa iglesia católica emblemática, construida en estilo románico con características góticas, que data del siglo XI, es una atracción imprescindible en Ávila. La iglesia es accesible para sillas de ruedas, con una entrada conveniente para los visitantes. El exterior es impresionante, especialmente de noche con la iluminación hermosa.El interior es grandioso y casi catedralicio, con un sepulcro magnífico que es un verdadero prodigio. La guía de audio está perfectamente marcada y explicada, lo que facilita entender la historia y el significado de la iglesia.La iglesia está bien mantenida y organizada, con señalización clara e instrucciones para los visitantes. El personal es amable y acogedor, lo que hace que la experiencia general sea agradable.Sin embargo, la ubicación de la iglesia en un área cuesta abajo puede hacer que esté algo oculta a la vista. Sin embargo, vale la pena tomarse el tiempo para explorar y aprender sobre esta increíble pieza de historia.En general, esta iglesia es una verdadera joya, y su precio razonable de 3 euros para la entrada es un gran valor.