La puntuación general de la empresa es bastante alta, ya que la mayoría de los clientes elogian su profesionalidad, responsividad y calidad del trabajo. Sin embargo, hay un problema importante que se destaca: la empresa tiene una historia de cobrar a los clientes de más y emitir facturas infladas. Several clientes han informado de ser cobrados por trabajos o servicios innecesarios, lo que es inaceptable. Esto ha llevado a una disminución significativa en su calificación de precios. A pesar de esto, el compromiso de la empresa con la innovación y la satisfacción del cliente es evidente en su uso de nuevas tecnologías y su disposición para adaptarse a las necesidades de los clientes. La calidad de su trabajo es constante y su profesionalidad es un sello distintivo de la empresa. Sin embargo, el problema con los precios debe abordarse para evitar la insatisfacción de los clientes adicionales.