Este restaurante y café es un lugar encantador para pasar las mañanas, ofreciendo una amplia variedad de deliciosos platos hechos con ingredientes frescos y ecológicos. La atmósfera es tranquila y acogedora, con un hermoso patio exterior que ofrece vistas impresionantes. El personal es amable y acogedor, asegurándose de que cada cliente se sienta como en casa.La comida es increíblemente sabrosa, con una gran variedad de opciones dulces y saladas para elegir. Las tostadas con aguacate, espinacas, salmón, huevo pochado y salsa holandesa son imprescindibles, y el granola casero se hace fresco en el lugar. El menú de brunch es extenso y se adapta a todos los gustos y necesidades dietéticas.Un problema a tener en cuenta es que los precios son un poco altos, especialmente para algunos de los platos más elaborados. Sin embargo, considerando la calidad de la comida y el hermoso entorno, vale la pena el gasto.En general, Salines Cafè es un lugar maravilloso para empezar el día, ya sea que seas un lugareño o estés visitando la isla. Con su deliciosa comida, atmósfera acogedora y hermosas vistas, es un destino imprescindible para cualquiera que busque un gran lugar para desayunar o brunchar.