Esta parroquia histórica en Fuenlabrada es un atractivo imprescindible, que ofrece una mezcla única de arquitectura y historia. Los retablos barrocos son un gran atractivo, aunque algunas de las imágenes fueron desafortunadamente dañadas durante la Guerra Civil. Los visitantes pueden apreciar la torre campanario típicamente toledana con sus cuatro campanas del siglo XVIII. Una paseada alrededor del exterior del edificio revela el impacto de la Guerra Civil, con las marcas de los explosivos de la casa de pólvora cercana todavía visibles. Aunque el interior es pacífico y calmado, el tiempo de respuesta a las consultas y solicitudes de asistencia ha sido inconsistente, con algunos usuarios que han informado de largas esperas.
La ubicación es fácilmente accesible en silla de ruedas, con una entrada diseñada para acomodar a los visitantes con problemas de movilidad. Desafortunadamente, la gerencia de la parroquia ha recibido críticas por su respuesta a las consultas, con algunos usuarios que han informado de dificultades para ponerse en contacto mediante teléfono o correo electrónico.