Este restaurante es un comedor compacto y acogedor con decoraciones eclécticas y coloridas. La atmósfera es moderna, casual y acogedora. El personal es amigable y acogedor, y el chef es muy apasionado por su trabajo. El menú ofrece una variedad de carnes a la parrilla brasileñas, y la comida está bien preparada y deliciosa. Sin embargo, ha habido algunos problemas con el servicio, incluyendo una discusión acalorada con un cliente que pidió que se eliminara un ingrediente de su plato. Vale la pena mencionar que el restaurante es LGBTQ+ friendly y tiene un salón privado. Los precios son moderados, que van desde 10-30 euros por persona. En general, este restaurante es una excelente opción para aquellos que buscan una experiencia gastronómica única en Madrid. Un problema importante que ha sido reportado por algunos clientes es la falta de flexibilidad con el menú - por ejemplo, un cliente no se le permitió compartir un plato con su pareja, y tuvo que pedir un plato separado. Esto puede ser un problema para los clientes que buscan una experiencia gastronómica más flexible.