Este restaurante y bar es un destino imprescindible para aquellos que aman la cocina asturiana. La variedad amplia de tapas y platos principales es impresionante, y las porciones son generosas. El personal es muy amable y atento, siempre listo para ayudar y hacer recomendaciones. El ambiente es acogedor y casual, lo que lo hace perfecto para una noche fuera con amigos o familia.
El menú está diseñado para satisfacer diferentes gustos y necesidades dietéticas, con opciones que van desde platos clásicos asturianos hasta opciones más saludables. La comida es fresca y sabrosa, y la presentación es bonita. El bar ofrece una amplia selección de vinos, cervezas y sidras, incluyendo la popular sidra Trabanco.
Una de las características destacadas de este establecimiento es su compromiso con la innovación. Los chefs están siempre experimentando con nuevas recetas y ingredientes, lo que da como resultado platos únicos y deliciosos que están seguros de impresionar.
Sin embargo, uno de los problemas que necesita abordarse es la temperatura en el restaurante. En una ocasión, un cliente informó que se sentía caliente y incómodo, lo que restó algo a su experiencia en general.
En resumen, este restaurante y bar es una excelente opción para aquellos que buscan una deliciosa y auténtica cena asturiana en un ambiente acogedor.