Este lugar es obligatorio para cualquier persona interesada en la historia y la cultura. Está ubicado en un área hermosa de la ciudad de Toledo y la arquitectura es impresionante. El edificio en sí es una ruina de un convento que data del siglo XIII, y es fascinante ver las diferentes etapas de su construcción y decadencia. La placa cercana a la entrada proporciona algunas información sobre la historia del convento, pero está en español, por lo que no es muy útil para hablantes de español. La ubicación es buena para niños, y la entrada accesible en silla de ruedas es un plus. Las horas de funcionamiento son 24/7, lo cual es conveniente. Sin embargo, el lugar podría beneficiarse de una mejor preservación y mantenimiento para hacerlo más agradable para los visitantes. Una de las cosas que llamó la atención fue la falta de información clara sobre la historia y la significación del convento, lo que hace que sea difícil apreciar todo su valor.