Este restaurante ha recibido críticas abrumadoramente negativas. Los clientes han reportado un descenso significativo en la calidad desde que cambió de dueño, con quejas sobre mal servicio, comida sobrevalorada y un menú limitado. Muchos críticos han expresado decepción y frustración con los cambios, citando que el restaurante ya no se parece al que era antes. Un crítico incluso llegó a decir que la comida era "incomible" y que el servicio era "nepasto". Aunque algunos críticos han tenido experiencias positivas, las críticas negativas superan con creces las positivas. La falta de innovación del restaurante y su fracaso para mantener su calidad anterior han llevado a una experiencia general decepcionante. El único área en la que el restaurante ha recibido una puntuación decente es en la fijación de precios, con algunos críticos sintiendo que los precios son razonables.