Este centro de belleza es una joya escondida en la ciudad de Chauchina. La atmósfera es agradable y el personal es muy acogedor. Rosa González, la propietaria, es una profesional que se toma el tiempo para explicar todo y asegurarse de que te sientas cómodo. Los tratamientos son excelentes y los precios son muy razonables. El centro es accesible para sillas de ruedas, lo que es un gran plus. La propietaria es muy receptiva y comprometida, y se asegura de hacer un seguimiento con los clientes para asegurarse de que estén satisfechos.Sin embargo, hay un problema que destaca - el centro tuvo un cliente que sintió que le habían cobrado de más y no le habían dado un reembolso, lo cual es inaceptable. A pesar de esto, la respuesta de la propietaria fue poco profesional y desdeñosa, lo cual es preocupante. Es esencial abordar las quejas de los clientes de manera respetuosa y empática.En general, el centro de belleza tiene una gran reputación y el personal es amable y profesional. Los tratamientos son excelentes y los precios son razonables. Sin embargo, la respuesta de la propietaria a la queja del cliente plantea algunas señales de alerta.