Este restaurante japonés en Madrid es una ubicación bien establecida, que sirve una amplia variedad de sushi, tempura y otras especialidades orientales. El ambiente familiar del restaurante es un punto destacado, con tatamis privados disponibles para una experiencia gastronómica única. También se ofrecen opciones de comida para llevar y entrega a domicilio.Sin embargo, la calidad de la comida es un tema variado. Mientras que algunos clientes han reportado un servicio excelente y comida deliciosa, otros han experimentado una calidad inferior, incluyendo platos sobrecocidos y poco apetitosos. Parece que la consistencia del restaurante es un problema importante.Los precios son razonables, con opciones disponibles para adaptarse a varios presupuestos. Sin embargo, algunos clientes se han quejado de los precios crecientes, lo que puede ser una preocupación para los clientes habituales.De manera innovadora, el restaurante ha introducido pagos móviles NFC, lo que facilita a los clientes pagar. El restaurante también ofrece una amplia gama de servicios, incluyendo Wi-Fi, baños y un bar en el local.Un problema importante que destaca es el problema con la entrega de comida. Varios clientes han reportado pedidos retrasados o incompletos, lo que puede ser frustrante y decepcionante. Este problema debe abordarse para garantizar que los clientes reciban su comida a tiempo y en la calidad esperada.En general, este restaurante tiene mucho potencial, pero necesita trabajar en mejorar la calidad de su comida y resolver los problemas con la entrega. Con algunos ajustes, podría convertirse en un destino de alto nivel en Madrid.