La experiencia en Rodilla, una cadena de restaurantes informales, artesanales, saludables y de calidad, es mixta. Aunque la calidad de la comida es decente, con una variedad de productos preparados diariamente, incluyendo sandwiches clásicos e innovadores, los precios son bastante razonables. La atmósfera es moderna y casual, lo que la hace un gran lugar para comer solo, al mediodía y desayunar.Sin embargo, el servicio puede ser un desengaño. Varios clientes han reportado servicio lento, tiempos de espera prolongados y personal antipático. Algunos incluso han experimentado un trato discriminatorio basado en su nacionalidad. La limpieza del restaurante también puede ser un problema, ya que algunos clientes han notado que la terraza suele estar sucia.Un problema importante que destaca es el servicio inconsistente. Mientras que algunos miembros del personal son amables y atentos, otros parecen estar apresurados o carecen de las habilidades necesarias para brindar un buen servicio. Esto puede generar experiencias frustrantes para los clientes, especialmente cuando intentan pedir o tienen preguntas sobre el menú.Además, la falta de innovación en el menú puede ser un inconveniente para algunos clientes. Aunque los sandwiches clásicos están bien hechos, no son particularmente innovadores ni emocionantes. Algunos clientes han notado que el menú puede ser repetitivo y carente de variedad.En general, Rodilla tiene potencial, pero necesita trabajar en su servicio y innovación en el menú para convertirse en un restaurante de alta calificación. Con un poco de esfuerzo, podría ser un gran lugar para los amantes de la comida y las familias por igual.