Este restaurante es un gran lugar para aquellos que aman la cocina asiática, ofreciendo una amplia variedad de platos de China, Japón y Tailandia. La calidad de la comida es generalmente buena, con muchos clientes que elogian el sushi, el tempura y otras opciones. Sin embargo, ha habido algunas quejas sobre el alto precio, que puede no estar justificado por la calidad de los platos.El servicio es a menudo amigable y atento, con el personal contento de recomendar platos y proporcionar buen cuidado a los clientes. Sin embargo, durante las horas pico, el restaurante puede estar bastante ocupado, lo que lleva a retrasos en el servicio.La atmósfera está decorada de manera agradable en estilo asiático, con un ambiente acogedor e íntimo. Sin embargo, algunos clientes han señalado que la iluminación puede ser un poco tenue, lo que puede dificultar la lectura de los menús o ver lo que estás comiendo.Uno de los mayores problemas con este restaurante es su calidad inconsistente a lo largo del tiempo. Algunos clientes han reportado un declive en la calidad de la comida y el servicio en los últimos meses, lo que puede ser una preocupación para los visitantes habituales.En general, este restaurante es una buena opción para aquellos que buscan un sabor de Asia en el corazón de Madrid, pero puede no ser la mejor opción para aquellos con un presupuesto ajustado o que buscan una experiencia gastronómica más consistente.