Este es un restaurante familiar ubicado en el corazón de la ciudad de Lalín. El edificio es accesible y tiene un ambiente acogedor. El personal es amable y acogedor con los niños, lo que lo convierte en un gran lugar para las familias. El restaurante es bueno para los niños, y parecen disfrutar de las comidas y los alrededores. Desafortunadamente, el menú carece un poco de variedad, lo que puede hacer que sea una elección menos interesante para algunos comensales. Sin embargo, la calidad de los platos es generalmente buena y las porciones son satisfactorias. El restaurante está co-firmado con Restaurante Rías Baixas, lo que sugiere una fuerte conexión con la escena culinaria local.