Este restaurante es un lugar encantador con mucho carácter, rodeado de caballos y hermosos paisajes. La atmósfera es acogedora y romántica, con un ambiente moderno. El servicio es amigable y atento, con personal dispuesto a ayudar con cualquier necesidad. La carta es variada y deliciosa, con un enfoque en opciones saludables y orgánicas. El restaurante también es amigable con la comunidad LGBTQ+ y acoge con gusto a familias y grupos.
Sin embargo, los precios son un poco altos para algunos platos y las porciones no siempre son generosas. Además, algunos clientes han reportado problemas con las experiencias de montar a caballo, citando guías poco acomodaticios y caballos poco confiados.
En general, este restaurante es una excelente opción para aquellos que buscan una experiencia gastronómica única y agradable, pero puede no ser la mejor opción para aquellos con un presupuesto ajustado o que buscan una carta más extensa. Con un poco de trabajo en la fijación de precios y el servicio, este restaurante tiene el potencial de convertirse en un destino de primer nivel en la zona.
Tenga en cuenta que la calificación de 4,7 de terceros es una buena indicación de la calidad general del restaurante. Sin embargo, hay algunos problemas con el servicio y la fijación de precios que deben ser abordados.