Este restaurante tiene un encantador ambiente y decoración. El servicio es generalmente bueno, con el personal que es amable y atento. Muchos clientes han elogiado la comida, especialmente las pizzas, que se dicen que son deliciosas. Algunos han mencionado que las porciones son generosas. Sin embargo, hay un problema que destaca, donde un cliente se le dijo que no podía colocar una orden porque la cocina se había cerrado, a pesar de no haber sido informado sobre esto con anterioridad. Esto resultó en una mala experiencia para el cliente y le hizo sentir incómodo. A pesar de esto, el restaurante parece haber tomado medidas para abordar este problema y asegurarse de que no vuelva a suceder. En general, esta es una buena opción para aquellos que buscan comida italiana en Madrid, pero es útil tener en cuenta el potencial de problemas con el servicio.