Este restaurante es un tesoro oculto en Madrid, que ofrece una experiencia culinaria única boliviana. El ambiente es trendy y acogedor, lo que lo hace un buen lugar tanto para grupos como para familias. El personal es amable y atento, aunque podrían mejorar su uniforme y la atención general del establecimiento. El menú ofrece variedad de platos tradicionales bolivianos, incluyendo deliciosas salteñas y fricases. Sin embargo, algunos críticos han mencionado que la comida puede ser inconsistente en términos de calidad y que algunos platos pueden ser sobrecostados.Uno de los principales problemas con este restaurante es la falta de atención a la limpieza y la atención general. Several revisores han mencionado encontrar insectos en la comida o en el área de comedor, lo cual es inaceptable. Además, las políticas de horas de funcionamiento y reservas del restaurante pueden ser confusas.A pesar de estos problemas, el restaurante ha recibido muchas reseñas positivas de clientes que han disfrutado de la comida y el ambiente. Las salteñas son particularmente recomendadas, y los precios son generalmente razonables, especialmente considerando la cocina boliviana única ofrecida.