Sin embargo, hay un problema importante que se destaca - la calidad de la comida puede ser inconsistente. Algunos revisores han informado que recibieron platos que estaban sobrecocidos, insuficientemente sazonados o no preparados como se les había solicitado. Esto sugiere que la cocina puede necesitar trabajar en su consistencia para cumplir con los altos estándares establecidos por el restaurante.